26 sept 2006

La historia de Juan "El lechero" y su valiosa finca para un campo de golf en Alcalá de los Gazules

“Vinieron a verme Gregorio Quesada, otro señor joven de Málaga, creo que abogado, y Alfonso Blanco, querían que les vendiera 36.000 metros cuadrados a menos de dos euros el metro, y les dije que no”, afirma Juan Lozano, a quien sus vecinos conocen como “el lechero” (ha pasado su vida repartiendo leche en el pueblo), quien no se muestra ni a favor ni en contra del macroproyecto de ocio y residencial que se quiere levantar ahora en 159,3 hectáreas del término municipal y, además, en su propiedad de 4,7, que une las fincas Cortijo de Fraja y La Sacristana. “Lo que yo quiero son perras, muchas perras, porque no somos tontos”, afirma el veterano ganadero. “Me querían dar 250 pesetas por metro y dije que no”. ESTA ES LA BASE DE LA INFORMACIÓN ADELANTADA AYER EN LA EDICIÓN ANDALUZA EN PAPEL DE EL MUNDO





“La querían para pasar de una a otra finca, dijeron que la necesitaban”. Juan Lozano se ha hecho con los servicios de un abogado local para que defienda sus intereses “porque me da a mí que eso que me querían pagar es muy poco”, dijo ayer. Y no le falta razón al “lechero” porque, según distintas fuentes inmobiliarias consultadas ayer por este periódico, los precios que se están pagando en este tipo de terrenos son muy superiores, y pueden oscilar entre 120 y 300 euros por metro, en función de que se trate de suelo para campo de golf o para viviendas. Sin embargo, la realidad es que al tener que crearse una junta de compensación, a Juan Lozano le tocará cofinanciar las infraestructuras comunes necesarias y puede que se vea abocado a vender. Espera, en cualquier caso, que sea “a un precio justo”.

Juan Lozano y Ana Camacho llevan 55 años casados, tienen seis hijos. El mayor, Francisco, de 49 años, regenta un bar junto al ayuntamiento y confirma que Alfonso Blanco Romero –hermano del parlamentario andaluz del PSOE, y ex consejero de Medio Ambiente, José Luis Blanco- visitó a su padre tras el primer encuentro de Fernando Quesada. “Le dijeron que le compraban las tierras, él dijo que no las vendía y entonces le dijeron que entonces se la expropiarían. Mi padre vino, me lo contó a mí y le dije que buscaríamos un abogado. Al tiempo vino otro hombre, Alfonso Blanco, a ver si se las vendía y él le pidió un precio, a lo que el otro contestó que si se creía que estaba vendiendo el mundo”. La familia Lozano no ha vuelto saber nada, desde hace meses, ni de Blanco ni de los Quesada “hasta que lo vimos el otro día publicado en El Mundo, nosotros no queremos líos, solo que se nos pague lo que se tenga que pagar, aunque creo que mi padre no quiere vender, nunca ha tenido intención de venderla. No sé qué pasará”.

ESCRITURAS
Juan Lozano contó ayer que él le compró, años atrás y por dos millones de pesetas, “seis fanegas” de tierra a Fernando Quesada, que aún no ha podido escriturar legalmente. El ganadero expone que no lo ha podido hacer porque los empresarios le dijeron que no lo harían hasta que él les vendiera las tierras necesarias, sus valiosas 4,7 hectáreas. “No me harían las escrituras mientras que no le vendiera lo que él quería, eso me dijeron”, afirmó ayer Juan Lozano. “A la semana siguiente vino a buscarme Alfonsito a mí aquí, a mi casa, y me dijo que si pacá y pallá, que si no les vendía las tierras esas para el campo de golf iba a perder dinero y yo le dije ¿qué voy a perder yo?. Alfonso Blanco venía con el suegro”. Juan Lozano sabe que ahora “las tierras valen más y entonces también”. El le tiene arrendadas otras tierras a una vecina, Encarnación Sánchez. “Si vendo será para mis seis hijos, tres machos y tres hembras, y si se vende bien, pues mejor, pero ahí se quedó el tajo”, confiesa, algo preocupado.

Juan Lozano afirma que no piensa vender “por casi nada” su finca. Dice que quiere ahora “muchas perras, como todos”. Según cuenta, los Quesada compraron la finca “la Fraja” al ganadero y agricultor Fermín Bohórquez “hace pocos años”. La finca “La Sacristana”, señala Juan Lozano, “era de Gregorito”, en referencia al empresario malagueño Gregorio Quesada. El agricultor y su esposa, Ana Camacho, no frecuentan mucho ahora la finca objeto de deseo por parte de los promotores. Viven en otra, a unos seis kilómetros de Alcalá de los Gazules. Algunas cabras, gallinas y dos perros, ocupan su tiempo: “Aquí vivimos bien, pero no queremos problemas, solo que se nos trate bien, porque no creo que nuestras tierras valgan tan poco”.

LA UBICACIÓN
Ni Juan Lozano, ni Ecologistas en Acción y tampoco Izquierda Unida entienden la razón por la que se ha elegido esa parte del pueblo, de gran valor paisajístico pero con problemas para asegurar los recursos hídricos, según opinan ambos colectivos. “Si se hubiera ubicado entre la autovía y el pantano habría menos problemas”. Los portavoces de la oposición ya han recibido, por parte del alcalde, Arsenio Cordero, del PSOE, un borrador del avance del futuro Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que define el modelo de desarrollo esta población. Juan Carlos Fernández Laguna, portavoz municipal de IU-CA, no quiere definirse aún sobre el documento, pero admite que el macroproyecto de ocio y residencial que se anuncia “no augura nada bueno”. Fernández Laguna explica que el proyecto de los Quesada “es tres veces más grande que el casco urbano de Alcalá de los Gazules” y aunque no desea hablar de la presencia de familiares de dirigentes del PSOE en la operación, si la califica como “un pelotazo inmobiliario”. Izquierda Unida indagará para conocer si se han producido cambios de titularidad en terrenos próximos al proyecto.


CABAÑAS DICE QUE LA OPERACIÓN DE LA FINCA “EL IMPERIO” ES “CLARA, TRANSPARENTE, LEGAL Y PUBLICITADA”

El secretario provincial del PSOE de Cádiz, Francisco González Cabaña, afirmó hoy que el proyecto planteado para la finca 'El Imperio' en el término municipal de El Bosque (Cádiz) es una operación "clara, transparente, legal y publicitada", por lo que criticó a IU "que está dando palos de ciego y tiene una doble vara de medir".

En una entrevista concedida a Europa Press, González Cabaña manifestó ayer que IU "está entrando en una campaña peligrosa para ellos", ya que a su juicio "tiene dos varas de medir, porque cuando este tipo de proyectos se desarrollan en ayuntamientos gobernados por IU son buenos y no tienen ninguna sombra de nada y cuando se desarrollan en ayuntamientos del PSOE siempre hay problemas".

El dirigente socialista explicó que la finca 'El Imperio' era propiedad de Tugasa desde hace bastantes años y por un acuerdo, en el que votaron favorablemente la portavoz del PP, Patricia Ybarra, y el portavoz de IU, Alonso Lobato, se decidió la venta con un expediente previo de tasación de la finca en un importe superior a 1,4 millones de euros. Así, indicó que en ese momento la finca pasa a propiedad del Ayuntamiento de El Bosque "que tiene plena autonomía municipal para decidir que proyecto quiere llevar a cabo allí".

Según González Cabaña, el proyecto que pretende desarrollar el Ayuntamiento de El Bosque "sale a concurso, es transparente, con publicidad al que puede concurrir quien tenga interés en él y donde se prima la calidad del proyecto turístico que es en lo que en definitiva estamos intentado todos, que sea un proyecto turístico de calidad". Por ello, manifestó que no entiende la postura de IU, ya que "en Puerto Real es posible el proyecto de Villanueva Golf, en Trebujena es posible otro proyecto y en Espera se están planteando uno". "IU no puede jugar a eso", concluyó.