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12 jun 2009

Inma Hoces, triunfando en Madrid sin olvidar Jerez


Un blog sirve para mucho, por ejemplo para recuperar a una amiga, Inmaculada Hoces. Me acabo de encontrar con este correo: "Estimado Pepe, acabo de leer tu blog que, aunque con fecha de octubre de 2.008, me ha hecho gracia la pregunta que te haces sobre mí. Aquí estoy, en Madrid y bajando mucho a Jerez". Bueno, pues el caso es que, aunque algo tarde, ya sé donde anda Inma, que es autora y productora. Es fundadora de Las Cosas Nuevas. En cine ha escrito, dirigido y producido cortometrajes recibiendo reconocimiento nacional e internacional. Ha trabajado con directores célebres. En televisión ha trabajado como realizadora, redactora, guionista, analista de contenidos, y documentalista en distintas cadenas generalistas y autonómicas. En publicidad ha escrito vídeos corporativos para importantes multinacionales y trabajado como ejecutiva de cuenta en una prestigiosa agencia. Ella no cita las empresas, pero les aseguro que se levantarían la ceja (da igual, la que sea) si desvelo los nombres de quienes han tenido la suerte de tenerla trabajando. Espero que te guste la canción, paisana, te esperamos.

12 mar 2009

¿Qué es más importante, un 8 o una 38?

Olga, una profesora de Educación en un colegio público, me escribe para pedirme opinión sobre un artículo. Creo que lo mejor es publicarlo:
"Es increíble cómo hay personas cuya única preocupación puede centrarse en la apariencia de profesionales que diariamente demuestran su trabajo y esfuerzo sobre sus retoños.
Me maravilla saber que día a día tras las rejas de un centro educativo, los ojos críticos y los pensamientos en voz alta de cada responsable de la educación de las futuras generaciones, juzgan sin conocimiento alguno, el vestir y el estilo de los que posteriormente pasamos para enseñar a sus hijos unos valores de respeto y educación ante sus mayores responsables. Por supuesto que todo el mundo es libre de pensar si los tacones de la maestra son demasiado altos para dar la clase, o si la blusa de cuello alto no es aconsejable para enseñar asignaturas varias, un por favor antes de salir al servicio o para levantar la mano antes de hablar. Entiendo también que cada ser humano es libre de opinar que el tener una talla 40 y venir peinada en condiciones, puede suponer un problema para que sus hijos aprendan a multiplicar o dividir, o que estar presentable para acudir a trabajar puede dar lugar a ser motivo para cuestionar nuestra profesionalidad.
Pero lo que no entiendo es por qué el mismo tiempo que emplean en esos patios y esas cancelas donde esperan a sus presas para despellejarlas metafóricamente hablando, no lo emplean en inculcar a sus pequeñines el valor de aceptar a las personas por cómo son y cómo trabajan, no por los colores de su vestuario. Por qué no pasan el mismo número de minutos con ellos por las tardes para enseñarles a comer, pedir permiso o unos simples valores de respeto y cariño por la familia, por qué esas palabras de desprecio ante lo que es físico no lo emplean en intentar que sus hijos vengan aseados y presentables al colegio, o simplemente en acudir a las tutorías tantas tardes vacías sin que nadie se disculpe por no haber acudido a ellas en las que sólo se pretende que SU HIJO aprenda a ser persona.
A mí, personalmente, estas situaciones vividas sólo me suponen sorpresa y continuas intenciones de comprensión racional ante semejantes momentos, pero muy a mi pesar me siguen producciones estupor. De algo estoy totalmente tranquila: que mis alumnos además de aprender materias curriculares aprenderán a estar en sociedad, y que en mí no quede el poder enseñarle modales que fuera, en algunos casos, les cuesta recibirlos.
Una profesora con valores