12 ene. 2007

Mienmano



Los Hijos de Némesis
por JC

Un momento, dale al play. Vale. Ahora que el panorama los blogs se anima, puedo decirlo alto: me alegro. Con diferencia, A cogé lúa al parque está haciendo cosas realmente interesantes (¿será un veterano periodista con cierto parecido a Elvis Costello de mayó?). El día ha estado animado de veras.

Mienmano. Concepto terrible: ¿tengo la culpa yo de lo que haga mi hermano? Eso me lo preguntó un día González Cabaña, en el tono de Joda en Star Wars. Claro que no Paco, pero es misión de los hermanos mayores el cuidar a los más pequeños. Mienmano era una expresión acuñada en los tiempos de Juan Guerra, ése hermano que le costó un disgusto del carajo a otro, que era vicepresidente del Gobierno y, lo admito, me cae genial. Arfonzo é Arfonzo.

Pero no abandonemos tan curioso asunto, el de mienmano. Tiene cojones la cosa, me pregunto yo. ¿Habrá mienmanos de dirigentes del PP a los que le vayan de puta madre los negocios? ¿y en IU-CA? ¿el PSA? ¿el PA? ¿los Verdes? Pues claro, me respondo (hoy tengo un día dual). Ah coño, es que yo creía que no, que ezo pazaba na má que en el pzoe.

Por ejemplo, cada vez que veo a José Luis Blanco, el ex consejero del cuarto y mitad del medio ambiente, viejo lobo estepario socialista, noto que me quiere decir algo con la mirada, pero debo estar mayor o tener que graduarme la vista. ¿Un problema con mienmano, Pepe Lui? Tranqui, que todo pasa hermano. Todo pasa y todo queda...pero lo nuestro.

Un hermano es un hermano. Yo solo tengo uno y le doy siempre los mejores consejos que sé. Eso debemos hacer con los hermanos. Pero hay veces...un poné: tú, como el que no quiere la cosa, tienes un coleguita en esto de la política, aunque no sea de tu partido. El tipo sabe, porque es más largo que Tip, que si trata bien a tu hermano, la familia tutti contenti. Vale. Sigo. Pues entonces va y lo trata aún mejor. Vamos, de puta madre. Un crack de trato.

Tomándote unas cañitas con tu hermano, recién bajado tú del peaso coche ofisiá, te cuenta como le va y lo bien que le trata ése que todos conocemos. Anda coño. A ver si vamos a tené un disgusto con esos babosos periodistas, carne de cañón. Mira hermanito, va y le dice el menda lerenda mientras hojea su selecto resumen de prensa (yo me dejaba las pestañas leyéndolos), tú ten cuidado que por menos va y viene un fiscal y nos empura a los dos y luego están los cabrones esos que siempre me dan por culo en el partido. Cuidadín.

Mienmano, que palabreja más densa, misteriosa, evocadora de un tiempo en el que se aprobó una ley para evitar el tráfico de influencias. Una ley que se aplica poco, cojones. Abur.