8 abr. 2009

Esperando a Pizarro




Esperando a Luis Pizarro, así estamos todos en uno de los sótanos del Hotel Renacimiento. Esto tarda un poco, imagino que la Comisión Ejecutiva Regional estará debatiendo de lo lindo eso de que Griñán será el candidato en 2012, porque lo que es seguro es que será el presidente. Gaspar Zarrías, con los secretarios generales, anda por el bar, como yo. Don Gaspar se estaba tomando un lingotazo (en copa de balón) con los secretarios generales del PSOE (ocho). La cosa se pone seria, son las diez menos cuarto y nada de nada, ¿será niño o niña? En pocos minutos, el equipo se plantea abandonar la sala...
Mientras, me entretengo leyendo lo que cuenta Juan José Téllez en La Voz de Cádiz, sobre "Manolo el esponjao": "Manuel Chaves ha sido de esos presidentes que añoraba Mario Benedetti, que no andaban con capangas, sino que en cualquier caso no se despistaba mucho de su amigo Juan Gallo, con sobrada vocación gaditana. La mayor desazón que arrostraban sus críticos era que, a pesar de llevar casi veinte años en la pomada del poder, la gente de la calle -es decir, casi todos-le siguiera llamando Manolo, como si fuese un pariente que tuviéramos destacado en San Telmo". (Más del Téllez)

El renacimiento



Renacimiento. Es el nombre del hotel sevillano de la cadena Barceló que el PSOE-A ha elegido para la ‘despedida’ de Chaves tanto de los ocho secretarios provinciales como de los miembros de la Comisión Ejecutiva Regional (CER), donde el hoy vicepresidente tercero del Gobierno y ex presidente de la Junta andaluza escenifica su adiós al cargo más relevante de la administración andaluza. Es Miércoles Santo y el hotel está lleno de turista, algo alucinados de ver tanto coche oficial, escoltas y despliegue oficial a su alrededor.  Leer el resto de esta entrada »

Me voy con Chaves


Paréntesis de Semana Santa. Jozú que estré. Menuda semanita, hasta el asesor en la sombra se ha marchado buscando el sol del Caribe con su amor. Ya hablaré de él el día 13, tras las elecciones. Y yo me voy esta tarde a la rueda de prensa del vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, tras la ejecutiva regional. Todos en el Hotel Renacimiento (mandatela el nombre del hotel, igual se lo aplican), con el presidente fugado, aplaudiendo a rabiar al presidente propuesto, Griñán. Hoy lo he visto en la tele (a Chaves), en las tomas de posesión, todos los nuevos ministros trincando la cartera y Chaves dejándola en el suelo con algo de prisa, con la chuleta de su intervención escrita a mano. Será lo que sea, pero nuestro Chaves va de sobrado entre tanto ministro, es el único pata negra del gabinete, el más veterano y experto. 
Madrid ya tiene a Don Manuel pa lo que guste mandar. Y seguro que los compañeros de Madrid van a disfrutar de lo lindo con sus lapsus. Que sepan que Chaves se ríe de si mismo y que no se va a enfadar por nada. Hoy me acaban de soplar en Madrid que Pedro J. Ramírez se quiere llevar al Foro a su director en Andalucía, Paco Rosell, incapaz de aguantar sin el Chaves de su entretelas. Paco, que ya no me llama pese a las excelentes informaciones que he firmado para su periódico (el lo sabe), se está forrando con el libro de los treinta años del régimen de Chaves. No le va mal la cosa. El Mundo quiere un experto chavista en Madrid y dicen que Paco se va. Por lo demás corren rumores de serios ajustes en todos los grupos mediáticos, despidos, ceses y hastra luego Lucas. Y entidades bancarias que financian los EREs porque los grupos están a dos velas. Increíble. Suerte a todos.
Me voy con Chaves y los demás que se chinchen, yo no me pierdo esta rueda de prensa por nada del mundo. Chaves a tiro para responder a las preguntas que se hacen los andaluces ante su fuga política a Madrid, hecha en vacaciones, sin anestesia e información previa. Me dicen desde el PSOE que el presidente no se quería ir ni muerto pallá, pero la nave anda un poco descontrolada. La foto es de Javier Amiguetti.


Lobos andaluces en Madrid



                                                                      (Foto José Rodríguez)
Vienen de Andalucía y los ha llamado Zapatero. El nuevo gobierno del PSOE en Madrid incluye a un viejo lobo del socialismo español, Manuel Chaves, un peso pesado que es el primero a quien Zapatero no puede defraudar en los próximos meses. Chaves ha abandonado Andalucía sin pestañear porque hay algo mucho más importante para él que mi tierra, algo que que está en peligro: el PSOE. Y esas son palabras mayores. Todas las alarmas están encendidas porque, dicen dentro del partido algunos valientes, el actual presidente del talante estaría dilapidando un capital político cuyo precio ha sido muy elevado. Chaves se ha llevado a otro lobo, un coyote de Jaén tan listo y ladino que los de la villa y corte no tienen ni idea de lo que se le viene encima. Gaspar Zarrías se va con todo su equipo, pero deja en Andalucía una red clientelar de adeptos y temerosos tan impresionante que pone los pelos de punta. Griñán no lo habría aguantado de number two ni un segundo. Lo tengo clarísimo. ¿Se va por eso?
Dudo que ZP -aunque a veces me sorprende- sea el autor intelectual de este pacto de los lobos que mete al partido en el gobierno y al gobierno en el partido, en una suerte de confusión peor que la que aturde a Dinio por las noches. Ayer, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, dijo haber hablado con compañeros en Andalucía (Arenas se reserva...) sobre su relación con el hasta ahora presidente de mi comunidad, y afirmó que "no ha hecho nada por el desarrollo del Pacto Local". Ha sido un "absoluto antimunicipalista", sentenció sobre Chaves. En este sentido, Barberá apuntó que, si durante los últimos cinco años los ayuntamientos han sido los "grandes olvidados", a partir de ahora irá a "peor", alertó
Se equivocan además los que crean ver a Chaves como amenaza de Cataluña, Montilla puede que esté algo ofuscado, pero sabe que se va a entender a las mil maravillas con el presidente de su partido. Chaves habla claro y no tiene miedo a nada ni a nadie, a su edad (64 años en julio) hay valores que se adquieren de forma innata.Conozco bien a este viejo lobo socialista, y creo que en Madrid no saben que nada tiene que ver ya con aquel ministro de Trabajo voluntarioso, ex ugetista, que se cargó a Pepote, hoy abogado de cartera saneada gracias a su trabajo, claro. El ex presidente de la Junta, el 'rey' de Andalucía, volverá cada viernes a Sevilla para ver cómo está el patio de su partido, de la administración autonómica. Y seguirá mandando. Mucho.
Chaves ha dejado un régimen en Andalucía, dicen los detractores. Hay dos andaluces, Pedro de Tena y Antonio Barreda, que trabajan en el libro definitivo sobre lo que ellos llaman "el proceso de ocupación" de la Administración andaluza por parte del PSOE en los últimos treinta años. Es su análisis. Otros están tan contentos con su parte del régimen que matarían a cualquiera por mantener su privilegiada posición. Y como decimos en Jerez, de esos conozco un puñao.
Javier Arenas tiene su última oportunidad de hacerse valer y ser el próximo presidente de la Junta. Tiene que tener en cuenta tres cosas. La primera es que Chaves no ha dejado la manada -mantiene la secretaría general del PSOE-A- y la segunda que conserva intacta la telaraña de intereses después de treinta años. La tercera es que igual se desgasta contra su viejo enemigo José Antonio Griñán y luego va el PSOE y sitúa a María de Mar Moreno -el futuro- como candidata. El de Olvera no lo tiene fácil, pero algo se muere en el alma cuando un amigo como Chaves se va, aunque sea a dos horas y cuarto en el AVE, un tren de ida y vuelta.
Luego están los de la generación Aído, los que como la ministra de Igualdad esperan que un dìa suene la flauta para el cambio de banquillo. Nada es para siempre y, hay otra generación, intermedia, que casi se muere de la pena esperando su ocasión. Creánme que cuando el lobo abandona la manada, aunque sea para cazar en compañía de otros lobos, siempre aparece uno más joven y fuerte con aspiraciones de mando. Chaves sigue al frente de la cosa andaluza, los que se crean que se ha ido a Madrid o son unos idiotas o quieren confundirnos. Y no me llamo Dinio. Y Chaves me merece mucho respeto, la verdad.