29 ago. 2009

Miguel Arias y el futuro político de Jerez


Hay quien entiende que la batalla de Jerez, la vuelta al poder del PP a una de las ciudades más importantes de Andalucía no admite discusión: hay que hacerlo. Pero ¿es María José García Pelayo la clave? Existen algunas dudas en el PP de que sea así, porque a Pelayo se la ve muy tranquila -en lo personal y en lo politico- como para asumir una batalla que exige contar con los y las mejores y un tremendo esfuerzo en todos los órdenes. Y Miguel Arias ya fue candidato, pero amén de no contar entonces con el mejor equipo, se enfrentó al pachequismo -incluido el mediático, que existe aún- en su momento de mayor esplendor. Desconozco, porque no he hablado con él, si Arias Cañete entrará o no en esta cuestión, pero estoy completamente seguro de que si lo hace esta vez no cometería ni un solo error y que tendría bastantes posibilidades de éxito. En cualquier caso, en Madrid se vive bien y las expectativas del PP -salvo que el PSOE reaccione- son volver al poder en las próximas generales. Y Arias podría volver a ser ministro de nuevo. O no, porque la política es un misterio.
Pero regresando a Jerez, aquí podría darse un panorama curioso, con UPyD, IU y el PA, frente al PSOE y PP, que de no obtener mayoría absoluta encontrarían en los tres anteriores algunos apoyos, y eso sin contar con que a Pacheco no se le ocurra montar un chiringuito. Pilar Sánchez, que a veces parece sufrir los efectos del mal de las alturas por esa mezcla de felicidad desbordante y poder, se encuentra en una encrucijada de gran calibre. Sabe que tiene que hacer cambios pero duda -craso error- y se deja influir por mentes pequeñas con grandes nóminas. Le quedan dos años en los que debería pacificar el partido, ingobernable con una macro ejecutiva que aborta decisiones y limita la capacidad de maniobra política.
Y, nítidamente, debe hacer cambios en toda su política de comunicación, interna y externa, porque ha sido, y es, un desastre. Me encuentro entre los que piensan que, con tanto periodista en nómina -y algunos/as que se barruntan para dentro de unos días para cubrir huecos- Pilar Sánchez podría componer un equipo de comunicación de primera línea, pero eso, dicen algunos que le asesoran sin miedo, será imposible con esa nueva especie laboral de funcionarios-periodistas que le rodean, incapaces de innovar (salvo muy honrosas excepciones) o emplear más de un minuto por la causa, ya que la única es la paguita a fin de mes, que algunos/as deben al anterior regidor jerezano, su verdadero padrino. Optimización y rentabilidad, sobre todo en tiempos de crisis donde trabajar en un medio público -por ejemplo con las nóminas de Onda Jerez- es algo más que un lujo, es una bicoca mientras el frio arrecia fuera. Interesante lo de la grabación del hip-hop de la zona sur: distrito 11408.
Seguiremos informando...(Mañana, algo de Antoñito Fernández, interesante)