1 sept. 2007

¿Quién tiene que morir para que investiguen sobre el cáncer en Andalucía?


Muchas son las voces que claman en el desierto político andaluz para que se confeccione, en condiciones con recursos y profesionales independientes, un estudio epidemiológico que nos explique por qué mueren más personas de cáncer en la provincia de Cádiz. ¿Conoce usted un caso cerca? Claro que sí. ¿Qué hace falta para que se pongan a investigar?¿quizás que muera de cáncer alguien con grandes competencias políticas y quiera hacer un último esfuerzo administrativo y presupuestario por los demás? Dios, no vamos a parar, y somos muchos, hasta que eso se consiga.


Esta semana nos hemos enterado que el lugar de residencia, junto con los factores genéticos y los hábitos poco saludables, puede potenciar la posibilidad de padecer un determinado tipo de tumor, según se pone de manifiesto en el 'Atlas municipal de mortalidad por cáncer en España 1989-1998'. Este informe, realizado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud 'Carlos III', analiza de forma detallada los mapas de mortalidad de cáncer de toda la geografía española y la prevalencia de la enfermedad en determinadas zonas, al tiempo que lanza algunas hipótesis sobre las causas de su aparición.


Entre las conclusiones del análisis resalta el elevado número de casos registrados en Cataluña, País Vasco, Huelva, Asturias o Cádiz, algo que podría deberse, según el estudio, a la contaminación industrial. Así, el riesgo de contraer un cáncer de pulmón o de laringe en estas zonas de la geografía española es hasta tres veces mayor que en el centro de la Península.


El Atlas señala también que Barcelona muestra un «llamativo patrón de exceso de mortalidad» con municipios con el mayor riesgo de padecer cáncer de pleura, destacando los situados en la comarca del Vallés. Concretamente, se observa que Cerdanyola es el ayuntamiento catalán que presenta el riesgo relativo más alto de España, seguido del madrileño de Getafe.

En cuanto al cáncer de pulmón, vinculado al consumo de tabaco, el análisis revela una mayor incidencia en ciudades como Pontevedra y Orense y liga esta situación a las radiaciones de radón, dado que en los mapas de radiación natural coinciden plenamente con las áreas de mayor nivel en Galicia.También llama la atención la gran incidencia de cáncer de cuello de útero, provocado por el virus del papiloma humano, en las zonas costeras del Mediterráneo, algo que vincula, como hipótesis, con la promiscuidad sexual derivada del turismo. En el estudio se constata por otro lado una mayor incidencia de tumores de estómago en Castilla y León, que pueden tener su origen en una dieta rica en carne y «caracterizada por la escasez de verduras y frutas».

Finalmente, las comunidades autónomas donde se detecta un riesgo más elevado de sufrir los tumores de mama -cáncer que se ve favorecido por la edad tardía en que se tienen los hijos, se indica en el informe, así como porque no se les amamante- son Canarias, Baleares, Cataluña y la Comunidad Valenciana. Cantabria, por tanto, se mantiene en niveles medios.