16 may. 2008

El valor de San Gil


¿Qué se esperaban los maricomplejines del PP, que María San Gil no iba a ser tan valiente en su partido como lo viene siendo en el ejercicio de la política en el escenario vasco? No la conocen. Leer el resto de esta entrada »

El irresistible ascenso de Pablo Grosso




Espero que esté sentado cuando lea esto, porque raras veces estoy de acuerdo con él. Pero la verdad es que el periodista Fernando Santiago acierta hoy de pleno en su artículo semanal del Diario de Cádiz, en este caso sobre el empresario gaditano Pablo Grosso. En la diana. Lo que pasa es que sabiendo lo que sabe Fernando (más que los ratones coloraos del Loco de la Colina) no entiendo como no aporta otras claves que permitan al respetable lector del diario de los Joly conocer al detalle el irresistible ascenso de Pablo Grosso, un excelente empresario, por otra parte. Suscribo lo que dice Fernando sobre Pablo: ."...tiene que entender que es legítimo que haya gente en contra de su proyecto. El lugar que se pretende es de todos por lo que es normal que haya gente que lo prefiera así. Eso no es un ataque ni a su persona ni a sus negocios sino una visión diferente de la ciudad, por lo que no se puede descalificar, como ha hecho Pablo, a quienes se oponen tachándolos de hippies y viejos ¿Es que hace falta ser joven y de orden para manifestar una opinión? Pablo tiene el interés legítimo de instalar un negocio. Los ciudadanos el más noble de defender el espacio público y el dinero de todos". Lo que no me negará es lo fashion que va a ser el local de Pablo, seguro que le gustará a los chicos más chic del equipo de Teo, entre ellos al delfinito. Hasta yo pienso frecuentarlo. Y estará lleno de princesas ¿no? La canción viene al pelo...(Más en el Diario de Cádiz)
En You Tube han colgado un vídeo al respecto: (enlace) y en la web de Cádiz Centro hay múltiples referencias y recursos informativos.Todos los martes, a las 20.30 horas, se ha convocado una protesta contra la instalación del restaurante mirador en la plaza de Santa María del Mar.