23 mar. 2015

Un nuevo tiempo


Un nuevo tiempo. Es el concepto al que se ajusta, por juventud, capacidad y liderazgo, la candidata socialista a la Presidencia de la Junta y secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz, quien ha afirmado hoy: “Tenemos una mayoría amplia y vamos a formar en solitario un gobierno estable y fuerte para dar confianza y seguridad a los andaluces y andaluzas". “Hay nuevo panorama político en Andalucía que representa la pluralidad de la sociedad andaluza y exige diálogo”. Y ha anunciado el inicio de una ronda de contactos para conformar el Parlamento andaluz además de solicitar “responsabilidad” al resto de fuerzas políticas por el interés general de la comunidad. 
Susana Díaz forma parte de un nuevo tiempo político que se abre inexorablemente en España en el que ha resaltado que “el PSOE vuelve a ganar en Andalucía con una mayoría amplia”, que se refleja en la ventaja socialista de 14 escaños respecto a la segunda fuerza política más votada y de 32 escaños respecto a la tercera. Es de la misma generación que Albert Rivera, Teresa Rodríguez o el propio Antonio Maíllo. Y otros más que emergen con fuerza en estos días.
“Es una victoria clara que contemplamos en todos los segmentos”, ha indicado la presidenta electa, ya que el PSOE ha ganado en 7 de las 8 provincias andaluzas (y en Almería ha empatado a escaños con el PP), en más de la mitad de las ciudades de más de 50.000 habitantes (en 15 de 29) y también en el 86% de municipios de la comunidad (casi 9 de cada 10). A este país no le ha ido mal cuando sus gobiernos han sido resultado de pactos, directos o indirectos. Aunque hay experimentos concretos que fueron un desastre (aquella pinza IU-PP). Programas, acuerdos puntuales, regeneración democrática, transparencia, mucho diálogo desde ahora, a todos los niveles. Andalucía merece el mejor trato, en todos los sentidos.
Pero no perdamos de vista que en dos meses tendremos elecciones municipales y eso cuenta, mucho. Los resultados de estas autonómicas apuntan vientos de cambio, acuerdos y reimpulso de la vida municipal. Nadie las tiene todas consigo, eso parece claro, por lo que todos los movimientos han de estar coordinados y tendrán efectos colaterales. No le llamemos fragmentación, mejor llamarle pluralidad. La guerra por las capitales de provincia será total, dejen al pueblo andaluz votar en libertad y ya verán que es inteligente. Como lo ha sido el 22M. ¿O alguien lo duda? Y menos desembarcos. A la vista está el resultado. Díaz ha apostado, ha arriesgado y ha ganado. Ahora toca gobernar, un nuevo tiempo.
Susana Díaz baja con su equipo en la noche del 22M