23 may. 2009

Nunca es tarde para enamorarse: carta a Pilar y Juan Carlos



Ayer se casaron la ciudadana Pilar Sánchez y el ciudadano Juan Carlos Jiménez.  No me importa los cargos que ocupan y mucho menos sus circunstancias políticas, y menos a estas alturas de la vida. Su relación, dicho rápidamente, ha dado coraje a mucha gente y quizás haya habido algún error que, de haber contado con los consejeros apropiados, no se habría producido. Pero desde que Pacheco hizo lo que hizo en aquella lamentable rueda de prensa (sus declaraciones tuvieron muy poco éxito en los medios) la simpatía que tenía hacia los dos, lejos de disminuir, aumentó. Una simpatía que a muchos de mis amigos, periodistas o no, les causaba y les causa mucho escozor. A mí no. 
La historia del amor entre la alcaldesa y su escolta, hoy su jefe de gabinete, ha dado lugar a muchos comentarios, que he rechazado de plano siempre. Los nuevos esposos son felices hoy, y yo, y la gente que les aprecia y no baila a su son, ni nunca lo hará, estamos felices por ello. En estos tiempos carentes de emociones, y valores, Juan Carlos & Pilar están enamorados. Y eso es muy importante en la vida para todo, es básico, el equilibrio emocional, saber que alguien está ahí, que no te dejará caer nunca, y que, llegado el momento, saldrá cual caballero o dama a al galope, lanza en ristre, para acabar con el enemigo malandrín. 
En esta ciudad farisea, llena de estereotipos, enamorarse, ser feliz, parece que estuviera prohibido, es algo que molesta a la galería de estúpidos personajes que forma parte de la actualidad diaria. Pilar y Juan Carlos -habituales lectores de este blog- se casaron ayer porque están enamorados, porque nunca es tarde para volver a estarlo. Yo les deseo toda la felicidad del mundo, que su aventura sea larga y fructífera. Y, sobre todo, que no olviden que el universo, tan puñetero, tiene la fea costumbre de devolver todo lo que uno hace, pero multiplicado. Felicidades y enhorabuena, si vosotros sois felices, dada vuestra responsabilidad institucional, a la ciudad le vendrá muy bien. Este comentario, público y libre, es mi regalo de bodas. Un abrazo a los dos, queridos lectores del blog.

Nota: La foto es de mi apreciado Pascual, de Diario de Jerez, cuya crónica es bastante cortita pese al tremendo interés que el enlace y asistentes tendría para la sociedad jerezana, máxime tras la hemeroteca existente sobre la relación de ambos profesionales de la política.