18 jul. 2015

Correos anónimos, un juego peligroso

Laura Álvarez y Santiago Galván, ediles del Gobierno socialista de Jerez
(Se recomienda, mientras lees, escuchar en Spotify Houses of the Holy, de Led Zeppelin)
afectados.ceses@hotmail.com Es el correo electrónico remitente de la información que el jueves recibimos muchos periodistas: no hay más nombres, teléfonos de contacto o datos que permitan, al menos, acreditar fehacientemente la identidad de quien envía un documento del que pudieran incluso derivarse acciones judiciales o desmentidos que dejan luego al profesional con una cara de póker y erosionan la credibilidad del medio. Es nuestro deber, contrastar las informaciones con todas las partes mencionadas y verificar la fuente. 

Lo contrario es tomarnos por idiotas, tontos de baba, o estómagos agradecidos por acciones anteriores. Y conste que no entro en que la información sea veraz e incluso escandalosa, pero los anónimos no tienen credibilidad alguna salvo, que puede ser, que el profesional no tenga claro su sagrado deber como periodista y que este trabajo sea una mierda. Así va la cosa. O que se la cuelen sin remedio como a un pardillo. Es lo que hay, lo siento.