19 oct. 2007

Al Gore, envidias y realidad


La derecha mediática y la izquierda radical ( y no tanto) abominan de Al Gore, Premio Nobel de la Paz. Interesante coincidiencia. Si la tormenta mediática se centra en el asunto, el cambio climático, objetivo cumplido, pero si el punto de mira está sobre Al Gore, la cosa se complica. Leo, desde que le concedieron el galardón global, todo tipo de ataques contra el ex vicepresidente de los Estados Unidos. Ayer tuve ocasión de mantener una rápida conversación con Juan Verde, fundador y responsable de Cambio Climático en España (The Climate Project Spain), y con la consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves (todos en la foto de arriba), que compartió protagonismo en la rueda de prensa con el consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Francisco Vallejo, dicen que uno de los problable sucesores de Chaves o ministro si ZP revalida su éxito. No sé el grado de interés que tienen los periodistas, las empresas de comunicación, en los problemas derivados del calentamiento global del planeta (nunca hubo tal grado de unanimidad mundial ante un problema y menos acciones para atajarlo). Pero tenemos una enorme responsabilidad al respecto. Siempre he prestado atención, distinguiendo el grano de la paja, a los movimientos pacifistas y ecologistas. Ninguno de ellos ha logrado abrir un debate internacional de tal calibre como el generado por Al Gore. Es la verdad. Si acaso Greenpeace, la multinacional del ecologismo, ahora en horas bajas.