2 ene 2007

Vuelvo a las andadas, con alas para volar



Hoy estoy seguro de que las cosas no cambian si no hacemos algo por ello, nunca fui un cobarde por eso unos cuantos periodistas de esta provincia hemos decidido volver a las andadas, a intentar hacer periodismo en condiciones óptimas, lo más sanamente posible. Llevo todo el día cantando esta canción por dentro, del Melendi, pensando en mi niña, dando gracias a Dios por tantas cosas, pero primero por ella. Corren tiempos duros para la libertad en este país, y no les cuento ni nada en Jerez. Hay movimientos muy peligrosos estos días, de esos que van a perder millones de euros, pegados a la enormidad del poder, que le ven las orejas a la loba Sánchez. Me he paseado hoy por la calle Larga, arriba y abajo, con la oreja pegada al móvil.

He escuchado lo que cuentan en los bares, alcanzado a adivinar una conversación veloz entre dos chicas haciendo cálculos para los gastos de estas fiestas, he conocido a buenas personas, apreciado sonrisas sinceras y, sobre todo, me lo he pasado fenomenal en La Moderna, templo de los Pacheco (los buenos), viendo a Alfonso liado con las rebanás. No me pienso perder, si Dios quiere, tantas cosas. Vamos a pasear, con la cara bien alta, por una ciudad que es de todos. Que salten las alcantarillas, que la mierda lo inunde todo y la contrata de limpieza lo deje todo como los chorros del oro. Que iluso soy, por un momento pensé que Pilar iba a cesar a Pedro. Pero si lo hiciera, por favor, que aprende de sus errores y nos lleve por otra senda. Ahora bien, si el enorme se acerca ahora al PP, madre mia del amor hermoso...Eso me contaron esta mañana, andando por la calle Larga de Jeré.