19 ago 2007

Movida en Villaluenga del Rosario...




Parece que el concierto de Alejandro Sanz en Villaluenga del Rosario (Cádiz), puede acarrear una verdadera tormenta política. Y quizás de otro tipo. El caso es que el PP gaditano anda revuelto, no porque no les guste Sanz (artista universal y sobrino del número 2 del PSOE andaluz, Luis Pizarro), no. Es por el alcalde, Alfonso Carlos Moscoso, presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz. Para organizar el concierto de Sanz hubo que habilitar un dispositivo y mover muchos papeles en un pueblecito de la serranía gaditana, sin infraestructuras suficientes...



(Adjunto esta nota sobre el concierto de Alejandro Sanz, que me mandan desde el PP gaditano. Adivino problemillas....)


El concejal del Partido Popular de Villaluenga, Daniel Barea, asegura que “se confirma que el alcalde, Alfonso Moscoso, ha cometido graves irregularidades” en la organización del concierto de Alejandro Sanz el pasado 11 de agosto en La Mina. El edil obtiene esta conclusión después de que este jueves accediera a parte de la documentación solicitada sobre permisos de la Administración andaluza y convenios de patrocinio. “Moscoso sólo me ha permitido analizar la información durante una hora y media y no ha dado el visto bueno a facilitarme copias de los papeles, y sin embargo, eso ha bastado para detectar irregularidades. ¿Qué más oculta?”, se pregunta Barea.El dirigente popular señala en primer lugar que el alcalde socialista dio inicio a los trabajos al menos cuatro días antes de que tuviera el visto bueno del director conservador del Parque Natural de Grazalema. “Entre los días 6 y 9 de julio se produjeron los primeros movimientos de tierra en el área del concierto y las bolsas de aparcamientos. Sin embargo, la autorización no se emitió hasta el día 11 julio”, aclara. El documento del responsable de la reserva natural advierte de que el área de concierto, según el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, se encuadra en las zonas B2 y B1, de interés ganadero y forestal y de interés paisajístico especial, respectivamente. De este modo, según la legislación, se ordena la protección de las infraestructuras hidráulicas y se ponen limitaciones a la nivelación del terreno.


Sin embargo, “Moscoso desoye las recomendaciones y continúa, en un claro gesto de prepotencia e irresponsabilidad, los trabajos”, explica Barea. Tras una reunión de urgencia en la Delegación del Gobierno el 30 de julio, la Consejería emite su dictamen favorable un día después. “Para entonces -continúa- se habían producido daños en el acueducto, de gran valor etnológico, y se inició el desbroce de manera ilegal”.

En la autorización se insta al Ayuntamiento de Villaluenga nuevamente a proteger las infraestructuras hidráulicas y se recomienda la roza de matorral en el arroyo en un máximo del 50%. El edil popular indica que, “a estas alturas, se había acabado con la práctica totalidad del bosque y matorral. Las máquinas se llevaron por delante especies arbolada y arbustos protegidos como endrinos y majuelos”. Además, el desbroce se llevó a cabo con elementos mecánicos, pese a que la Consejería de Medio Ambiente obliga, ante el riesgo de incendios, a realizar estas labores de forma manual. “Se registró algún conato de incendio ante tal imprudencia, aunque no hubo que lamentar daños por fortuna”, señala el concejal. Moscoso volvió a incumplir la legalidad al permitir que se trasladaran en catorce cubas los restos vegetales directamente al vertedero, sin tratar convenientemente como dicta la ley. “Parece que el alcalde socialista se cree tan poderoso que no teme por las llamas”, ironiza Barea.

Los trabajos realizados, “excesivos para el concierto”, hacen temer que hayan servido para allanar el terreno a una nueva ilegalidad. “Moscoso tiene en mente construir un polígono industrial en el área del concierto y viviendas. Los dos proyectos los tiene definidos y está dispuesto a volver a torear a las administraciones”, advierte el edil. No obstante, avisa que el PP no permitirá que se cometan nuevos desmanes. “Al PSOE no le importa el Parque Natural de Grazalema, pero los vecinos de Villaluenga, como el PP, tenemos claro que ése, y no el ladrillo, conforma nuestro más valioso patrimonio. No vamos a permitir ninguna vileza. Todos los proyectos deben ajustarse a la ley”.

Por otra parte, el dirigente popular critica que se haya sentado un peligroso precedente “al poner en manos de un cargo público los efectivos del Infoca desempeñando labores de prevención. “La Sierra estuvo desatendida durante dos días, sin retenes ni efectivos de la Guardia Civil”, subraya, al tiempo que lamenta que “a día de hoy no conocemos los detalles del plan de seguridad, emergencia y evacuación. Ni tan siquiera se le proporcionó información a los visitantes”.

Barea exige, además, que se aclare la cifra de asistentes, porque si se confirma, tal y como señalan fuentes de Protección Civil, que sólo hubo 6.000 personas, habrá que reconocer que el éxito es sólo relativo, también en lo económico, más aún cuando 14.000 personas acudieron a la cita del cantante en Málaga sólo 48 horas antes”. Asimismo, se pregunta si, “en esos 6.000 se incluyen los más de 300 invitados a la tribuna VIP, entre los que acudieron un buen número de socialistas de peluquería que no se mancharon de tierra”, y exige que se aclare si también han existido irregularidades en la venta de entrada.

Ante la acumulación de despropósitos, Barea solicita “la celebración de un Pleno Extraordinario y avisa de que ya existen denuncias de la asociación juvenil Tamal a las que nos sumaremos”. “Moscoso se encomendó a la suerte y le ha salido bien, pero Villaluenga y sus visitantes no pueden quedar al albur de los delirios de un megalómano dispuesto a todo”, concluye.