31 ene 2009

Periodistas y crisis



Hay cambios mediáticos inminentes, unos negativos (la mayoría) y otros positivos (posiblemente discutibles, incluso éticamente) en la prensa provincial. Hasta mi correo electrónico me llegan los ecos de los cambios que, al parecer, sufrirá la política de comunicación del Ayuntamiento de Jerez en los próximos días. Se habla de la reubicación -física- en un mismo lugar, de los periodistas asignados a las delegaciones municipales y su optimización asignándoles tareas más eficaces para los objetivos políticos y administrativos. Menos dispersión y más eficacia. No obstante, pocos ayuntamientos españoles con la dimensión de Jerez tienen a tantos periodistas en su nómina. La ciudad es un caso especial.
El director de Comunicación, Pepe Bouza, a quien felicito por su reciente boda, pasará a coordinar la mega redacción (unos veinte periodistas) creada al efecto, que son más que suficientes para elaborar un boletín, un diario digital y lo que se encarte ya que cuentan con suficiente experiencia acumulada durante los gobiernos de Sánchez, Pelayo y, sobre todo, Pacheco. Y eso no solo no quiere decir nada sino que proporciona un plus a la cosa.
Me encanta que esa sugerencia, que yo mismo le hice no hace mucho al todopoderoso y gran Casto Sánchez, se vaya a poner en práctica. Le regalo el copyright. Pepe Bouza tendrá a su mando la redacción más grande y mejor formada de Jerez, a la que tiene que sacar más rendimiento. Es un objetivo político. No le será difícil. Y no hace falta contratar a más periodistas ni ahí ni en Onda Jerez. Basta con cambios y nuevos objetivos, directrices claras para que la gente no se enfrie.
Fuera hace mucho frio, es duro ganarse las papas para muchos y otros tantos ya conocen la cola del paro, con lo que un poco de generosidad por parte del colectivo mediático municipal no viene mal, sobre todo en un país donde ya hemos rebasado la barrera de los tres millones de funcionarios y, según los expertos, sobran más de medio millón. Son muchos los que ya comienzan a barruntar que si las empresas tienen expedientes de regulación de empleo no hay razón objetiva para que las administraciones no adelgacen sus plantillas, para que el capítulo de las retribuciones no pese como una gran losa de mármol en los presupuestos. Así que mucho ojo con los motines espontáneos porque el horno no está para muchas alegrías.
Hoy se reúne en asamblea la Asociación de la Prensa de Jerez (APJ), que el año que viene cumplirá 75 años de historia y en este renovará sus órganos de dirección. La nueva ejecutiva que llegue en los próximos meses se enfrentará a graves problemas derivados de la crisis. Espero que hoy, a las 12.00, en la sede de la APJ se reúna el mayor número de compañeros posibles porque son tiempos para estar juntos, para trabajar unidos y evitar que la coyuntura internacional, y nacional, nos afecten gravemente. 
El cuarto poder ya no es lo que era, ha sucumbido en su mayoría (hay honrosas excepciones) a los intereses empresariales y políticos, por lo que urge que las organizaciones profesionales se ocupen de las personas y sus inquietudes, sus afanes e ilusiones. Hay una clara tendencia de los políticos a querer controlar todas las esferas de la actividad social y a la tentación de dejarse pasar la mano por el lomo también sucumbimos en este lado de la carretera. Somos humanos. Pero pasado ese instante supremo de efímera gloria hemos de sacudir la cabeza, respirar hondo y proclamar que aún creemos en este bendito oficio. Y actuar en consecuencia. En ese camino estamos algunos, siempre a este lado de la carretera, el único posible. Suerte.