23 may 2010

Palmeros, babosos y lamebotas


Es una casta que no desaparece. Los hay en todos los gremios, pero cuando se dan en el periodismo resultan muy patéticos. Conozco unos cuantos y alguno en particular que no para de acosar, descalificar y criticar a quienes no tienen más remedio que agachar la cabeza y seguir currando porque, con los tiempos que corren, la cosa no está para polémicas. La paciencia tiene un límite. De eso no se da cuenta.
Es lo que pasa de un tiempo a esta parte en España, que nadie se atreve -so pena de excomunión- a decir cuatro frescas a quien se lo merece. Hasta que llega el momento y entonces no caben lamentaciones. Y así nos va, con palmeros, babosos y lamebotas medrando y aprovechándose del talento de otros de forma descarada. Pero a todos los cerdos les llega el día, incluso en esta profesión.
De la política hablaremos otro día. Hay tanto que contar...Creo que tendremos que llamar al Capitán Cocleta para que le endiñe un par de capones a tanto palmero, baboso y lamebotas que anda suelto por la bahía gaditana. Con lo que sabe de todos, seguro que este oficial del cocleteo tiene mandanga de la buena para arrearle en los morros al susodicho, agrio en el trato, falso en la amistad y vengativo en lo profesional. Seguiremos informando...