24 ago 2012

El caso ERES y algunos hombres buenos


El ex consejero de Empleo, Antonio Fernández, tal como adelantó a EL MUNDO, ha cumplido su palabra y ha comparecido, no sin críticas y advertencias por su parte, en la Comisión de Investigación del Parlamento Andaluz sobre los ERES. En el "santuario de la libertad", el ex consejero se ha defendido como gato panza arriba, aunque con desigual resultado, ante las preguntas de la oposición.

"Tengo las manos limpias", ha dicho. Su diálogo con el diputado del PP Rafael Carmona, ha sido vibrante. Dos buenos oradores que, en algunos momentos, recordaron aquella escena memorable de "Algunos hombres buenos". Cuando Cruise acorrala, busca, y encuentra lo que quería escuchar de boca de Nicholson.

Fernández, a su modo, con su estilo correoso, se ha defendido mejor en este caso que el PSOE y la Junta en todos estos meses del procedimiento que instruye la jueza Mercedes Alaya. Los socialistas, desconcertaos, y cabreados entre ellos, no han contado con una inteligente estrategia política y de comunicación. Otra cosa es que le crean y en algo tienen razón, 70 intrusos entre 6.000 beneficiados por las ayudas, y de los 70 solo 10 del PSOE.

En un duro alegato final, con la voz afectada por un problema en sus cuerdas vocales, ha defendido la validez del procedimiento de los ERE y la conducta administrativa y política de la Junta. Fernández ha hecho una referencia a su persona: "He pasado casi cuatro meses en prision, de un plumazo se me apartó de mi libertad...no se lo deseo a nadie". Se ha referido al abrazo "farisaico" que le dió alguien...una anécdota que conocen Fernández, su familia y alguien que se marchó a Madrid.