27 jul. 2013

No temas



Vengo muy triste de San Fernando porque mira que de vez en cuando sueltas eso de "la vida son dos días", pero cuando constatas que es la única verdad absoluta es cuando te enfrentas a la tristeza. Los cinco vecinos de la Isla de León se las prometían felices, entre amigos, fieles a su devoción, en un tren seguro, camino de la tierra del apóstol. 
Pero el destino les jugó una mala pasada frustrando todas sus expectativas, creando dramas tan duros y delicados que las palabras, las ideas, no aparecen hoy por más que las busque. Hacer una crónica se hace cuesta arriba porque lo que ves te duele, y mucho. Lo siento.
He visto muchas situaciones duras, pero la de San Fernando me cuesta, no la entiendo, no es justo...Esta pasada semana, mientras regresaba de Cádiz, mi ángel de la guarda me despertó cuando ya iba hacia el arcén de la autopista. Estaba cansado, pensando como siempre, dándole vueltas a las cosas y las personas que no merecen un segundo de mi vida. No aprendo.
Se me quitó el sueño de golpe, una inyección de adrenalina para poner las cosas en su sitio, darles la importancia justa a los individuos y los temas. Una vida menos de mi alma de gato.
Puedes hacer lo que te venga en gana pero no dejes de decir lo que quieras, amar a los tuyos, seguir noble de corazón y, sobre todo, piensa que esto se va en un plis plas ¿te vas a quedar con las ganas? Haz lo que quieras, no temas, por favor. No tengas miedo. A nadie.

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