21 abr. 2015

Solvencia


Los acontecimientos se suceden a tal velocidad en este país que ya nadie duda que los tiempos están cambiando en todos los órdenes y que asistiremos a sucesos insospechados. Cambios determinados por la madurez de un pueblo, el español, al que me honro en pertenecer, que busca caminos de convergencia, de sentido común. Y no de enfrentamientos, crispación o resentimiento, tampoco aventuras inciertas, una buena senda que no nos aparte de la iniciada en momentos en los que hubo que conquistar derechos a dentelladas y con un alto coste. Me estremece ir viendo uno a uno los capítulos de Cuéntame, aunque a veces los guionistas se van por las ramas. Pero, en líneas generales, son geniales, los perfiles de los Alcántara, y sus peripecias, llegando poco a poco a los tiempos actuales. En esta sociedad cainita que sufrimos cuenta si eres solvente, tan simple. Solvencia económica. La moral parece servir de poco en este mundo de la economía y las finanzas, donde el sistema aún no ha rescatado a las personas, a las familias y no se usa el BOE como herramienta de justicia social. Una pena, un horror, cuanto dolor entre tanta buena gente. Vergonzoso. Mucho. Hemos de luchar, pero juntos. Y solidarios. Y lo siento, seré siempre un soñador, imaginando...

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