1 ago. 2015

La mentira de Jerez

Uno de los locales del centro comercial Los Cisnes. Foto PC

La gigantesca mentira que vivimos en Jerez tiene que acabar. Esta ciudad no tiene hoja de ruta, ni plan estratégico ni nada que se le parezca, hace tanto que no innovamos, que no experimentamos el placer de la ilusión que nos hemos vuelto tristes, la derrota acaba por hundirnos y dejarnos en ruinas, como las que existen en el casco histórico que, cuando paseo, me ponen histérico. Hablar con la clase política local sobre estas cosas es como gritar en el desierto, salvo honrosas excepciones que no citaré hasta que no haya más remedio, no vaya a ser que los jodan por pensar y proponer. La palabra, la clave, lo vengo diciendo, se llama “reindustrialización”.  Y para eso hay que tener los objetivos muy claros. No perdamos tiempo.

La calle Larga tiene un ejemplo esa decadencia, del desastre económico que se vive en Jerez: el centro comercial Los Cisnes, con buena parte de sus locales vacios, sin actividad, pese a ser un lugar diseñado para el ocio y el comercio. De pena. Pero la realidad es la que es. Me duele mi ciudad, mi pueblo, mi gente. Yo no presumo de jerezanismo pero soy de Jerez y no tengo bigote señorial ni exhibo mi fe como argumento para alcanzar notoriedad social, ni falta que me hace. Y, en serio, me importa un mojón (¿les suena bien?) la polémica de Pemán. Pero no que el bando ganador de nuestra cruel guerra civil y sus bastardos intenten sepultar la memoria, interpretarla, que olvidemos porque a ellos les interesa. Eso es otra cosa distinta.


Sueldos y crisis
Mientras escribo he buscado a un viejo amigo en Spotify, a Johnny “Guitar” Watson, que no falla si tomas un buen whisky americano (es un regalo que se va acabando), solo, con mucho hielo. El Parlamento alemán ha aprobado recientemente la implantación del salario mínimo interprofesional por el que los trabajadores en Alemania no podrán cobrar menos de 1.445 euros (veinte menos en Francia). Cifra que supera en 645 euros el salario mínimo interprofesional en España. La gente anda canina, se alimenta peor y eso tiene un efecto perjudicial en la salud. No me extraña que los antidepresivos o los fármacos para conciliar el suelo batan récords en las farmacias. Pregunten y comprobarán que no miento.

Dice Albert Rivera, que cada vez me sorprende más por su habilidad y poder indirecto en medio país, que alucina con el triunfalismo del presidente Mariano Rajoy, “porque no ha sacado a España de la crisis”. Eso lo sabe cualquiera que ande por las calles y los bancos. El político gallego dijo ayer que gobernará “hasta el último día de la legislatura” y que “existen riesgos que no vienen de la economía sino de la incertidumbre política”. Lo primero me lo creo, lo segundo no lo tengo tan claro. En Twitter, el equipo del presidente usa gráficos de la OCDE para afirmar que “#España es el país de los grandes de la Eurozona que más va a crecer. También creceremos más que Reino Unido o EEUU”. Dos tazas de optimismo por la mañana.

Lo del circuito
Una de tila nos dio ayer la parlamentaria andaluza y secretaria de Organización del PSOE de Cádiz, Araceli Maese, una socialista isleña de armas tomar, al afirmar que “la Junta no va a dejar caer el mundial de motociclismo, por lo que los jerezanos y jerezanas pueden estar tranquilos, pero hay una cuestión fundamental para que haya gran Premio de Motociclismo y es que haya un circuito”. “Lo digo porque hace un año el también parlamentario y por aquel entonces primer teniente de alcalde de Jerez, Antonio Saldaña, anunciaba a bombo y platillo que el Circuito de Jerez había cerrado 2013 con superávit y nada más lejos de la realidad”.

Dijo más, como que hay que diferenciar claramente la empresa que gestiona el circuito, Cirjesa “que es municipal”, y otra la empresa organizadora del Gran Premio a nivel mundial que es Dorna Sports. “Esto supone que además del Gran Premio de Motociclismo hay otros eventos deportivos en dicho circuito cuya gestión no compete a la Junta”, afirmó ayer que “son estos eventos organizados hasta ahora por un gobierno del PP en la Alcaldía de Jerez, los que han dejado mucho que desear”. Yo sigo pensando lo mismo, que la Junta debe asumir el circuito de una vez, lo que sería un hecho de justicia con una ciudad que lo ha sacado adelante sola.
Isidoro Gambín, alcalde de Arcos

Ajustes necesarios
Donde hace falta ayuda es en el Ayuntamiento de Arcos. El nuevo alcalde, Isidoro Gambín, sostiene que el anterior gobierno de José Luis Núñez (PP-A) y Manuel Erdozain (AI-PRO) puso  en peligro “las nóminas y el pago a proveedores”. Al regidor actual le tocará hacer ajustes (contención drástica del gasto y reducción de personal), porque como cualquier hijo de vecino tiene que hacer frente a Hacienda y la Seguridad Social. Gambín ha puesto en marcha el proceso administrativo para realizar una auditoría. ¿Los proveedores?: muy preocupados.

Estoy creativamente indignado después de conocer el contenido de algunas conversaciones en encuentros registrados a finales del pasado mes de enero y, lo juro, es justo el estado emocional que me ha llevado siempre a los mejores momentos profesionales y personales. A los participantes en esas reuniones les digo que estoy muy contento por el nuevo emoticono disponible para Android: voy a hacerles un envío masivo.

Los útiles emoticonos...

La semana que viene me dedicaré a desempolvar las armas literarias y audiovisuales de combate y a luchar por los buenos, no queda otra que defenderse de los tóxicos y los ingratos. La sociedad está llena de ellos y el poder les nubla la mente, les hacer perder la cordura y no apreciar valores como la lealtad, los méritos, la capacidad y la ausencia de miedo cuando hay que luchar. Si alguien se da por aludido, que coma ajos en cantidad. 

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