11 sept. 2015

El hombre que no se dejó tumbar


No era un boxeador con talento, pero era bueno y por una familia se hace de todo. Su coraje y sacrificio lo llevaron hasta la victoria. La película con la que titulo este comentario, dirigida por Ron Howard, es de 2005 y está protagonizada por Russell Crowe y Renée Zellweger. Para salir adelante hay que golpear con fuerza y tener valor, argumentos. Y nunca dejarse tumbar. 

Esta profesión merece la pena pero hay una serie de mangantes que la llenan de mierda cada vez que se mueven o toman una decisión. No se crean nunca todo lo que se dice o se escribe, lean mucho, consulten medios, busquen tiempo para crearse una opinión sobre un tema. La libertad de información es una entelequia, la de expresión una búsqueda diaria. Pero hay destellos que nos indican el rumbo a seguir por encima de la basura. Hay esperanzas.

No dejarse tumbar. Se trata de eso, informar con libertad es un peligro, incluso para aquellos que van de adalides de la lucha contra la corrupción. Por eso estoy seguro que nuestro voto, sea el 13 o el 20 de diciembre, les va a dejar helados, a todos. La gente sabrá votar, esta vez creo que la lección a los maquiavelos, a los cocineros de las encuestas, a los mentirosos, a los malvados sin corazón, será brutal. Pero nos hacen falta medios libres. Y son pocos…

Un buen periodista lo es siempre, aunque a veces deba agachar un poco la cabeza y recibir una buena tanda de golpes bajos contra las cuerdas. Pero se recupera. Es el precio a pagar. Al volver al rincón le asaltan muchas imágenes, de injusticias, de su familia maltratada, y entonces nadie lo para. Eso le pasa –es una historia real- al boxeador James J. Braddock, una víctima de la gran depresión que vivió los Estados Unidos en la década de los treinta.

De vuelta al pueblo

Regreso a Jerez donde los apoyos que tiene el gobierno comando del PSOE se resienten. Me dicen que la paciencia se agota rápidamente por la izquierda. ¿No será que los ediles y la voluntariosa Mamen Sánchez andan inmersos en la gestión diaria y no se acuerdan de su soledad política, de que necesitan a IU y Ganemos, su bombona de oxígeno bajo el agua? El anuncio de Raúl Ruiz Berdejo de que es necesaria una comisión de seguimiento es un aviso a navegantes. Y eso sin contar la crisis socialista interna no resuelta aún, lo que es ya sabido. 

O hay un gobierno realmente popular o del PP, que ganó las elecciones. La ciudad se puede volver ingobernable si Mamen Sánchez no entiende las reglas del juego actual, muy delicado por la bisoñez de sus aliados de investidura y por una cierta prepotencia en sus filas. Sus asesores reales no están dando en la tecla de momento, amén de la cantidad de submarinos enemigos que tiene entre el grupo de empleados públicos, convenientemente sumergidos.

Hay que ponerse manos a la obra con los presupuestos municipales y, sobre todo, asegurar el pago de las nóminas de la mega plantilla que, como es sabido, es el tema más importante de Jerez…no vaya a ser que aparezcan los mismos fantasmas que acosaron a la otra alcaldesa socialista, Pilar Sánchez, espectros que luego desaparecieron como por arte de brujería. 

Un recuerdo

Con motivo del cuarenta y dos aniversario de la muerte de Salvador Allende Gossen, presidente de Chile entre 1970 y 1973, Izquierda Unida organiza un acto de homenaje hoy viernes, 11 de septiembre, a las siete de la tarde en la sede local de la formación (Calle Juan de Torres), que será presentado por Sebastián Chilla, militante de la formación, y contará con la ponencia de Eduardo Baras, ex-miliciano rodriguista que luchó contra la dictadura de Augusto Pinochet y de Pedro Vera, ex-preso político en Chile. 

Luego se proyectará el documental chileno ‘EEUU vs Allende’, aunque previamente, a las once de la mañana y en la plaza Salvador Allende, la comunidad chilena residente en Jerez va a celebrar un pequeño acto en conmemoración del asesinato del presidente chileno y un homenaje a las víctimas de la dictadura del general Pinochet.

Todavía me acuerdo del disco fórum que monté en la Casa de la Juventud en su tiempo, como protesta por la llegada al puerto de Cádiz del Esmeralda, buque insignia de la marina chilena en tiempos del dictador Pinochet. Fue todo un éxito. Un placer recordar una de esas canciones y que en tiempos muy duros milité en Juventudes Comunistas con buena gente a la que quiero. Eran tiempos en los que “el partido” no era otro que el PCE. Tiempos de esperanza.



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