30 dic 2010

Catarsis y miedo


Coincidí con Félix Madero en una misma cadena, hablé poco con él pero lo justo para darme cuenta de que compartimos puntos de vista sobre esta profesión. Hoy escribe: "Se despide a periodistas veteranos, que son además de grandes trabajadores los únicos que pueden enseñar a los que llegan que esto de ser periodista es algo más que estar delante de una pantalla del ordenador. Nos mandan gerentes y marquetinianos que vienen de bancos y empresas de refrescos. Son estos los que nos dicen que esto no aguanta, que el mercado manda, que nos dejemos de pamplinas con la martingala de la calidad de los contenidos y la ética profesional. En fin. habrá que aguantar hasta donde podamos, por eso hoy le pido al lector que esté muy atento a lo que lee, escucha y ve. No se trata de nosotros, se trata de ustedes, fundamentalmente de ustedes. Yo solo digo y diré que jamás trabajaré con miedo. Un periodista no puede trabajar con ese bicho dentro de su cuerpo". (Más en La Voz)


Se avecinan malos momentos para la libertad, para los profesionales que tratan de honrar el periodismo. Pero la catarsis nos va a hacer fuertes, más temprano que tarde. Desde hace unos días, periodistas veteranos y noveles preparan una operación digital de envergadura, para dar una lección de buen hacer a quienes gozan del privilegio de tener proveedores financieros que apenas les reclaman las deudas. Así cualquiera. Pero ¿y si esas operaciones salieran a la luz con todo lujo de detalles, protagonistas y conseguidores? Y otras, claro está, que vulneran un principio sagrado, de la libre competencia. 

Hay que levantar las alcantarillas, sanear los fondos, dejar a esos golfos con las vergüenzas al aire, a esa panda de prepotentes puteros. No queda otra. Y hay mucho cabreo...Es lo que tiene dejar a la gente en la estacada, con la memoria en buen estado y la fotocopiadora a mano. Tela. No son invencibles.