21 jul 2006

La mano que mece la cuna


Los Hijos de Némesis
por JC
Estoy escuchando mi emisora favorita en internet, "Smoothjazztampabay.com", la música de todas las tardes, que acompaña mi trabajo, porque no sé vivir, ni trabajar sin música. Pero sobre todo sin amor. Dios existe, ya lo saben, aunque en el Líbano deben pensar que se les cae el mundo encima y que el todopoderoso se ha largado de vacaciones a las Bahamas. Me toca los cojones (tal como suena) tanta bronca mediática con lo de Israel. Y no quiero ver tantos muertos, a niños desangrados, con las piernas colgando... Que sospechoso es que salgan tantos muertos a la hora de comer, cuando en el 11-s solo vimos a un negro que caía de cabeza al suelo. Ni sangre, ni nada... Los muertos españoles, los de ETA y tantos más, han dado la vuelta al mundo en los telediarios. Y los de Israel, pero los yanquis...Alguien nos quiere mover el corazón ¿más todavía? Aquí a los muertos los pasean para algo...
A mí, que el Peta Zeta (como le llaman Carlos Herrera y el graciosillo Quequé) se ponga un pañuelo guerrillero es que me deja igual. Pero no me hace gracia. Y menos el tonillo amenazante del ministro Moratinos al dirigirse a un empresario judío que preguntaba con corrección, al amparo de su derecho constitucional. Moratinos, Moratinos, ya saben, el ministro que nos hace sonreír cuando le vemos con su cara de chistoso.
Lo que ocurre es que Peta Zeta es el presidente del Gobierno de España y es poco cuidadoso con las formas. Ojalá Estados Unidos se cabreara lo suficiente y sus servicios secretos lograran ayudar a las gentes de bien de este país a saber quién cojones está detrás de los atentados del 11-M. El día que lo hagan prometo que me compro un retrato de George W. Bush y lo pongo en mi despacho, en lugar privilegiado.
Verán ustedes, los judíos son los judíos. Yo es que creo que no se acuerdan del Holocausto. Tienen Alzheimer colectivo y terminarán dando la razón a los cabrones que dicen que todo fue una invención y que en el campos de concentración jugaban al teto y los crematorios eran para hacer pastelitos de chocolate..
Flipo en colores, por eso, escuchando en Canal Sur a los chicos de los informativos matinales (creo que un tal Javier Moreno), dando cancha todas las mañanas a "lo de Israel, el Líbano", con unos corresponsales claramente escorados. Me imagino a mi amiga Pepa, de Andújar, cagándose en las castas de esos cabrones que asedian el Líbano. He visto con detalle lo de la manifa del PSOE, los del No a la Guerra que han desempolvado sus pancartillas y grititos antibélicos. Menuda panda. Que pena de país, Dios Mio. Canal Sur debería airear las penas de Andalucía para ver si, escuchando el hilo musical de la Junta, el presi se conmueve y se pone a trabajar en serio. Pero eso lo haría una emisora pública.
Yo me pasé media juventud con un póster del Che Guevara colgado en mi habitación, que cuando subía la persiana se veía desde la calle. La gente decía "ése es un rojo". Pero por eso no voy de guerrillero romántico por la vida, ni lo fui nunca (lo de guerrillero, lo otro siempre). La foto de Alberto Korda me entusiasmó a mí y a medio mundo. Pero no le hice mucho caso, me uní a Lou Reed y di unos cuantos paseos por el lado salvaje de la vida. Los mismos que recuerdo cada vez que vuelvo a La Moderna, mi bar de culto en Jerez, forever and ever. No sé por qué pero tengo la impresión de que los vientos de libertad me llevan de nuevo a ese lado, que no es el salvaje sino el divertido. He mirado a la cara (yo si miro de frente) a quien dijo un día que haría mis sueños profesionales realidad. No era verdad, uno tiene que labrarse sus propios sueños y tirar palante con lo puesto. No voy a rendirme, nunca.