23 dic. 2011

Miguel Arias, un experto en crisis

EL MUNDO
José Contreras
El abogado del Estado Miguel Arias Cañete (Madrid, 1950) vuelve a enfrentarse a un complejo sector que conoce como nadie, a un ministerio –ahora ampliado- donde pasó los últimos cuatro años de la legislatura de Aznar y se enfrentó a un rosario de calamidades que encajó con la misma cintura que tuvo durante su etapa de eurodiputado (1986 a 1999). Le hará falta porque el nuevo año será decisivo en las negociaciones para la reforma de la Política Agrícola Común (PAC), que Arias domina bien. En Estrasburgo Miguel Arias fue presidente de la Comisión de Pesca y de la Comisión de Política Regional del Parlamento Europeo. El nuevo ministro se ha curtido siempre en la dificultad, es un especialista en “travesías del desierto”, como a él mismo le gusta decir. Aguantó la que vino tras la fallida etapa de Hernández Mancha y, sobre todo, la de los últimos ocho años en la oposición junto a Mariano Rajoy, a quien profesa lealtad. 

Miguel Arias tiene otras virtudes. Es un profesional del diálogo y la negociación, curtido en las continuas crisis que le acompañaron desde el primer momento en su etapa al frente de Agricultura (2000-2004). La más grave fue la derivada de la aparición en España de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), el mal de las ‘vacas locas’, en la que finalmente hizo que las autonomías asumieran su responsabilidad, momento en el cual la crisis pudo encauzarse política y económicamente. Arias tuvo en todo momento, hasta el último año, a un eficaz subsecretario, Manuel Lamela, que luego fue fichado por Rodrigo Rato como director de gabinete. Arias encontró en Lamela a otro negociador incansable, que fue clave en todas esas crisis. 

A Miguel Arias le pasó de todo en el ministerio al que ahora regresa, afrontó la peste porcina, los conflictos derivados de la subida de los precios del gasóleo agrícola, las continuas manifestaciones del sector en Andalucía (el algodón) y, sobre todo, los efectos en su tierra de adopción de la ruptura del acuerdo con Marruecos. Amén de la crisis medioambiental del accidente del buque Prestige frente a las costas gallegas. Rajoy asumió el coste de aquella crisis y Arias Cañete su parte alícuota, y alguna más. Una alerta alimentaria mal llevada por parte de la entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, supuso para Miguel Arias otro grave problema, que provocó enormes pérdidas al sector del aceite de orujo. El ministro no perdió su talante y buen ánimo en ningún momento. “¿Nos toca hoy alguna crisis?” decía a su equipo en los raros días de calma ministerial. 

Madrileño de nacimiento, su vida y profesión han estado, y están, realmente muy ligadas a Jerez de la Frontera donde se casó con Micaela Domecq Solís y ejerció como profesor en la Facultad de Derecho. Fracasó en su candidatura a la alcaldía jerezana, que hoy ocupa sin embargo una de sus apuestas personales y políticas, la también senadora María José García Pelayo.

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