28 ene. 2012

Incluso los grandes hombres pueden corromperse...



Hoy lo sé, llega un momento en el que lo sabes, tienes todos los resortes y las orejas tiesas. Y te enteras. Por mucho que el susodicho quiera escapar al control público. Mi apreciado Clint Eastwood nos muestra los pasajes oscuros de J. Edgar Hoover, por ejemplo, cómo utilizó su poder para perpetuarse en un puesto tan importante, sobreviviendo a ocho presidentes, algunos de ellos con intenciones de quitarle su reino. Y que recurrió a todo. "Incluso los grandes hombres pueden corromperse", dice Hoover en la obra de Eastwood. Y las mujeres también. De eso se trata. Hay que ver la película.

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